Métodos anticonceptivos entre jóvenes

13,308 casos de embarazos interrumpidos en mujeres menores de 18 años son los registrados en México desde 2007 cuando el aborto fue despenalizado por primera vez en la ciudad de México, todos estos casos sin contar los miles que no fueron registrados más los casos de las jóvenes que sí continuaron con su embarazo. Estas gestaciones son consecuentes de un embarazo no deseado, algunos por contextos lamentables como violaciones, otros donde hubo relaciones con consentimiento, pero carecieron de método anticonceptivo.

En México, de 5.5 millones de adolescentes, el 18% son sexualmente activos, es una cantidad considerable ya que de este porcentaje surgen aquellos que lidian con las consecuencias de los riesgos por llevar una vida sexual no protegida. Y esos casos, no por ser minoría pierden valor, al contrario, son prueba de que gracias a ellos es que la alternativa siempre está presente. Y con la “alternativa” me refiero a la mentalidad de muchas jóvenes que saben lo que puede pasar si ignoran los riesgos de tener coito sin protección, pero piensan “eso no me pasará a mí”.

Para dar una idea más clara, 17 de cada 100 nacimientos pertenecen a adolescentes menores de 20 años, por cada mil adolescentes se aproximan 70 bebés. Son 70 vidas que cuidar y que tendrán un inmenso impacto en sus madres y en sus familias.

Datos de 2019 revelan que la media de edad en la que se tiene la primera relación sexual es a los 17.5 años y en un 60% de veces no utilizan anticonceptivo en la primera vez, la causa más común de omitir usar uno, de acuerdo a las jóvenes, es no haber planeado tener relaciones, la segunda causa más común es no saber cómo usarlo o donde conseguirlo y finalmente, una minoría que sí deseaban quedar embarazadas.

90% de la población mexicana asegura haber escuchado de algún método anticonceptivo, por tanto, la razón de los adolescentes de no usar alguno no es principalmente por ignorancia del tema. Las excusas de no conseguir un preservativo, a menudo son, en hombres, por miedo a ser juzgado como un sexópata, mientras que en mujeres es por miedo a ser juzgadas como alguien “fácil” y tanto hombres como mujeres por miedo a que sus padres les encontraran el preservativo.

El riesgo que conlleva el no usar un método anticonceptivo se desata en ser diagnosticado con una infección de transmisión sexual (ITS) como lo pueden ser VIH, clamidia, sífilis, etc., además de embarazos no planeados que podrán terminar en aborto. Ahora, en caso de una Interrupción legal del embarazo cabe destacar que en el país únicamente se pueden realizar en Oaxaca, Veracruz, Hidalgo y CDMX. Siempre y cuando sea por decisión de la mujer y que sea antes de la semana 12 de gestación.

En 2019, el porcentaje de adolescentes que usan condón masculino bajó de 66% a 52%, por ende, los casos de ITS aumentaron.

El condón masculino es el anticonceptivo preferente de los jóvenes, sin embargo, deciden no usarlo, por situaciones en donde no tienen uno a la mano, pero continúan por la excitación del momento, o bien, puede ser que la mujer decide confiar en la pareja con que “no terminará adentro” o simplemente la mujer cofia en que no quedará embarazada, volviendo a la mentalidad de “eso no me pasará a mí”. Una pareja también llega a decidir no usar condón por querer llenar sus propias expectativas de sensación placentera, pensando que el anticonceptivo reducirá o cambiará la experiencia.

Existen muchas más opciones para usar como anticonceptivos además del condón masculino, que nunca debe dejar de utilizarse para evitar ITS. Deben considerase otros métodos con más alta efectividad, entre los cuales están: las píldoras regulares de uso cotidiano, los parches que se cambian cada 7 días, el anillo vaginal que se indica uno por mes o bien métodos de más larga acción como los inyectables de cada uno dos o tres meses. Existen métodos para protección por varios años como el implante subdérmico para el brazo, el dispositivo de cobre y el sistema de liberación hormonal intrauterino, estos tres últimos requieren necesariamente la intervención del medico

Las pastillas del día siguiente merecen mención aparte ya que constituyen métodos de no alta efectividad y de uso como su nombre lo dice de emergencia. Cabe mencionar que el condón masculino es el único método que protege de infecciones de transmisión sexual.

Para concluir, un método anticonceptivo puede marcar una gran diferencia al momento de elegir cómo llevar una vida sexual sana. La salud siempre va primero y no hará ningún daño reflexionar los riesgos de cada acto antes de dejarse llevar por un momento de calentura donde las hormonas tomen control. La decisión siempre es propia y no hay ninguna necesidad de apresurar las cosas, no seamos parte del pensamiento de “no me pasará a mí”.




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