Hablemos de adicciones:

¿Qué entendemos por “adicción”?

De acuerdo a la RAE, una adicción es la “dependencia del consumo de alguna sustancia o de la práctica de una actividad”. Pero tomemos en cuenta que, a la edad del ser adolescente, una adicción es realmente fácil de adquirir e incluso sin darse cuenta. Se puede ser adicto a sustancias como drogas, fármacos, bebidas energéticas, alcohol; actividades de ocio como fumar, jugar videojuegos, ver televisión, etc.


Esto sucede debido a que, durante la adolescencia, se presenta el deseo de probar nuevas sensaciones, así como el instinto de buscar pertenecer a algo. Bajo estas influencias, no es raro sentir curiosidad por probar algún tipo de sustancia o actividad desconocida, sobre todo si la misma ofrece experiencias placenteras y nuevas.


De acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas en Estudiantes (ENCODE) del año 2014, un 17.2% de los jóvenes de secundaria y bachillerato han consumido drogas al menos una vez en su vida.


Claro que hay niveles de adicciones, unas más fuertes que otras, sin embargo, todas acaban en consecuencias negativas, ya que lo peligroso de una adicción es que se disfraza de necesidad cuando realmente es un capricho. Todo en exceso es malo.


Es bueno hacer una actividad que disfrutas, siempre que tengas consciencia de lo que estás haciendo y una base de buenas intenciones, ya que excederse en cualquier actividad termina en daño a nivel neuronal, de salud e impacto relevante en la vida. Incluso llegando a extremos de afectar a otras personas, dañar a nuestra familia o círculo cercano.


Por ejemplo, si disfrutas de hacer ejercicio y empiezas una rutina exigente, seguramente comenzarás a exigirte de más, trabajando horas extra o alterando tu alimentación, pero te obsesionas con lograr un objetivo que en realidad nunca tendrá fin, porque te envicias y cada vez pones la meta más alta, no conseguirás la satisfacción final.


Una adicción por sustancias consiste en un proceso de búsqueda y consumo compulsivo de las mismas. Se trata de un ciclo donde al realizar una actividad placentera o consumir sustancias nocivas, en el cerebro se liberan neurotransmisores, tales como la dopamina y endorfinas. En el caso de la dopamina, bajo circunstancias normales se libera de forma moderada ayudándonos a recordar qué cosas nos gusta hacer y cuáles no, pero entonces al ingerir drogas, la dopamina se libera desproporcionadamente y de manera artificial, alterando la estructura y creando un desequilibrio en todo el cuerpo.


Al consumir una sustancia regularmente, nuestro cuerpo se acostumbra y llega una necesidad por aumentar la dosis, para obtener la misma sensación que al principio. Es por esto que uno no debe auto medicarse sin consultar a un médico.


¿Qué ocurre cuando se priva de las sustancias adictivas? el cuerpo llega a experimentar ansiedad, alucinaciones, nerviosismo, insomnio, dificultad para tomar decisiones, entre otros.


Es por esto que se debe evitar el riesgo a las adicciones, todo con medida por una experiencia de vida sana.


Como medidas de prevención a adicciones, de acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Jalisco, se recomienda:


-Mantener un ambiente de comunicación y respeto dentro del hogar.

-Forjar lazos de convivencia positiva ya sea con familiares, grupos de amigos, vecinos, etc.

-Buscar actividades que promuevan el aprendizaje y estudio fuera de la escuela.


Finalmente agregaría el hábito del ejercicio, la meditación, el desarrollo de un arte, la convivencia social y, sobre todo, siempre tener presente la fortaleza de la autoestima propia. Con estas herramientas, será posible eludir el riesgo ante una adicción nociva o mortal.



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